Mi Palabra Vale

"Mi palabra vale" es un proyecto de la asignatura Lengua y Literatura de Sexto Año. Nuestros estudiantes redactan textos de opinión de temática libre observando la estructura y las estrategias propias de la argumentación y eligen aquellos que finalmente serán difundidos.

Pequeños con problemas de adultos (Sergio Ludueña Pascolutti - 6°B)

¿Alguna vez nos pusimos a pensar en la cantidad de cosas que fueron cambiando a lo largo del paso de las generaciones? Costumbres que, tal vez, se fueron modificando, fueron desapareciendo, o lo más llamativo, fueron apareciendo nuevas.

El cambio de generaciones y el paso del tiempo, obviamente, generaron grandes diferencias en los hábitos de las personas de toda edad, pero los más afectados en estos cambios suelen ser los más jóvenes, ya que las decisiones que toman en la actualidad, son más propensas a afectar su futuro. A veces, esas decisiones pasan como obvias, y ahí está el fallo, cuando no podemos ver más allá de lo que se visualiza a simple vista.
¿Qué es la quema de etapas? Es un conjunto de situaciones que los jóvenes deben enfrentar debido a sus acciones, desde aproximadamente los 3 a los 21 años, las cuales hacen vivir problemáticas que no están acordes a su madurez mental, a veces esas decisiones se toman con conocimiento de las consecuencias, a veces, de manera irresponsable . Hablar de que es “normal” ver un nene de 5 años con celular propio, o ver chicos de 14 años siendo padres, son radicales ejemplos de la complicación actual que está viviendo la sociedad, problemática a la que no se le da el reconocimiento que se merece.
Todos los jóvenes (y personas en general) tenemos la capacidad de quemar cada una de las etapas de la vida, y es por la cantidad de “herramientas” o la gran libertad que poseemos; y que no se malentienda, la libertad que hoy se puede llegar a vivir es un gran paso adelante en términos sociales, pero ésta puede llegar a ser un arma de doble filo, si no se poseen los límites adecuados, y más aún sabiendo que cualquier cosa en exceso puede ser negativa, ya sea saludable o no. He aquí el verdadero peligro, es decir las situaciones en las que podemos llegar a resguardarnos ante este exceso de libertad que no sabemos manejar, situaciones que muchas veces implican un hábito que no es saludable o no es condescendiente a la edad que se posee, tal vez para salir de la realidad, o capaz para sentirnos vivos, por un ratito.
Hay muchas formas de hacerle frente a esta problemática, pero yo considero que una de las mejores (por no decir la mejor) forma de hacerle frente, es haciendo hincapié en el acompañamiento y el correcto cuidado, por parte de los padres, un equilibrio entre el amor y los límites, para que el niño/joven a lo largo de toda su crianza ,se sienta acompañado y tenga un motivo para hacer las cosas bien, y para que, ante un problema, no deba desviarse por no sentirse escuchado. Un ejemplo claro de esto es que los padres, cuando tengan un tiempito libre, se encarguen de su pequeño hijo, lo saquen a dar una vuelta para que el niño disfrute, en vez de darle el celular directamente, porque la creciente moda de que los niños de 7 a 10 años poseen celular propio, es uno de los desencadenantes para que ellos comiencen la búsqueda excesiva de diversión a toda costa. Esto puede provocar, que al pasar el tiempo, el niño desee cada vez más y más, sin límites precedentes.
Estoy totalmente convencido de que, por ejemplo, no es verdad el hecho de creer que un chico de 14 años necesita tener una pareja; a esa edad hay demasiadas cosas para disfrutar además de una relación amorosa. Y es aquí donde llegaremos al planteo que yo me hago: ¿de verdad es necesario avanzar tanto en ciertas cosas que se quieren “lograr” o vivir, dejando muchas otras experiencias atrás? Y es preocupante, porque aunque los años pasen, las eras cambien, y la sociedad se adapte, ni en 200 años se arreglará este problema. Pero si todos ponemos nuestro pequeño granito de arena, no creo que se solucione por completo y volvamos a la realidad de unos años atrás, pero sí que la situación pueda llegar a ser mucho más llevadera, y no tan extrema como se puede llegar a ver en ciertas crudas realidades.
Como forma de reflexión, yo les consulto a los padres responsables: ¿es necesario que tu hijo necesite estar todo el día pegado a algo? Puede ser un dispositivo electrónico, pueden ser sus amigos, pero hay que ser conscientes de que ningún exceso es bueno.
Regar una sola vez un árbol no te dará frutos, pero si lo hacés a diario, la historia será otra. Si te esforzás más en tus proyectos personales y le dedicás más tiempo a las cosas que no entregan dopamina al instante, si no que requieren de tiempo y esfuerzo, la sensación de satisfacción será distinta cuando alcances tus metas. Considero yo que la juventud de hoy en día debe afrontar problemas más grandes que las generaciones pasadas; pero no por algún factor externo, sino porque nosotros, los mismos chicos, queremos sentirnos parte de algo, ser aceptados y hasta queridos,cuestiones normales que siempre estuvieron, pero ahora la sociedad ha ido deshabilitando ciertos límites, cada vez más, permitiendo que los chicos tengan más libertades, que vayan quemando etapas y cada vez a más corta edad, sin pensar en sus terribles consecuencias.

 

 | Escuela Dr. Dalmacio Vélez Sársfield
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