Mi Palabra Vale

"Mi palabra vale" es un proyecto de la asignatura Lengua y Literatura de Sexto Año. Nuestros estudiantes redactan textos de opinión de temática libre observando la estructura y las estrategias propias de la argumentación y eligen aquellos que finalmente serán difundidos.

No es normal (Naim Ferreyra - 6°B)

El otro día estaba navegando por Instagram, cuando me encontré con un vídeo en el que se mostraba a una influencer y creadora de contenido, llamada Mara Jiménez, en algún tipo de evento en el cual estaba dando una charla en la que pedía la "normalización de la obesidad".

Entonces, un hombre del público se levantó y dijo que más bien deberían combatirla antes que normalizarla, Mara Jiménez le preguntó al señor qué solución tenía él para ellos, a lo que el hombre respondió: una dieta estricta y ejercicio. Ante esa respuesta, la influencer solo se rió a carcajadas, como si de algo imposible o ridículo se tratase. Esto me hizo ver lo mal que está una parte de la sociedad y cómo esta "generación de cristal" como se la suele llamar, se está convirtiendo en una sociedad absurda, a tal punto de fomentar una ENFERMEDAD como la obesidad.
Recalco la palabra enfermedad en mayúsculas porque me parece necesario ya que creo que a mucha gente se le olvida esto, se debe comprender que el incitar a una persona con dicha condición a mejorar y cambiar, no es con la intención de discriminar ni nada por el estilo, ya que no se trata de un aspecto meramente estético de la persona, sino que presenta un riesgo para su salud, siempre y cuando se mantenga presente el respeto claramente, porque eso es algo que no se le discute a ninguna nadie, aclaro que respetar y normalizar son dos conceptos totalmente diferentes.
Podemos definir a la obesidad como una enfermedad causada por múltiples factores que consiste en una acumulación excesiva de tejido adiposo que puede generar complicaciones endocrinológicas, metabólicas y cardiovasculares, es decir puede desembocar en otros padecimientos, como lo son la diabetes o hipertensión, por nombrar un par. Según la Organización Mundial de la Salud, es posible estimar que cada año fallecen alrededor de 3,4 millones de personas adultas en el mundo como consecuencia del exceso de peso y la obesidad.
Las diferencias entre un cuerpo con normopeso (peso adecuado para la persona que le garantiza una salud óptima) y otro con obesidad son evidentes. La grasa alrededor del corazón del cuerpo obeso es un riesgo cardiovascular muy importante a señalar y que, a simple vista no vemos. Otro detalle es la manera en que los volúmenes de grasa hacen que se modifique el esqueleto de la persona con obesidad afectando a su columna vertebral, provocando escoliosis por el peso que soporta. El espacio abdominal de la persona con obesidad, es decir la grasa intraabdominal, hace que se distribuyan de manera diferente las vísceras y ocupen mucho más volumen, eso, a la larga, se traducirá en alteraciones en su funcionamiento. Y por último, afecta a los músculos, la persona con obesidad tiene que cargar con el doble de peso de lo que carga un cuerpo con normopeso, lo que la hace más débil y que también el riesgo de padecer fracturas óseas sea mayor.
Dicho todo esto ¿ustedes creen que se deba normalizar la obesidad? A mi parecer debemos respetar a las personas con obesidad y aceptar nuestro cuerpo, pero no debemos normalizar o romantizar un problema de salud que cada año se lleva muchísimas vidas, y dificulta la de muchas otras personas día a día. En su lugar, debemos incentivar a éstas a mejorar su cuerpo y salud, para que puedan vivir mejor, porque es posible, requiere voluntad, disciplina, y mucho esfuerzo, pero vale totalmente la pena. Fomentemos tanto la salud mental, como la salud física de las personas.

 

 | Escuela Dr. Dalmacio Vélez Sársfield
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